Opinión

Veinte años para reacomodar el mapa


 

Así como la caída del Muro de Berlín simbolizó el fin de la Guerra Fría y por tanto el fin de un mundo bipolarizado, el ataque a las Torres Gemelas marcó el fin de un mundo monopolizado por Estados Unidos y, sobre todo, el imperio de los Estados Unidos. valores democráticos que Fukuyama creía que eran el fin de la historia (de las guerras). ¿Qué ha significado esto en el mundo? ¿Y cómo juega México?

Primero, observamos que Estados Unidos comenzó a dar pasos en falso al iniciar guerras de venganza que finalmente no pudo concluir, o al perderlas después de veinte años como es el caso de Afganistán. Por un lado, esto implicó gastos presupuestarios muy elevados, que por un tiempo pudieron ocultar el enorme desgaste interno que ya había comenzado. Sin embargo, estas situaciones siempre terminan colapsando, ver el movimiento #BlackLivesMatter e incluso todo el episodio trumpista, incluida la invasión del Capitolio. Por otro lado, estas guerras de venganza se entregaron al grito de la democracia … porque claro, hay que hacer la guerra en nombre de la libertad, ¿no? Esto demostró a China y Rusia que Estados Unidos estaba dispuesto a eludir las leyes internacionales, por lo tanto, episodios como la anexión de Crimea y la promoción de nuevas asociaciones de cooperación orientales dirigidas por China. Estados Unidos terminó quemando su palabra con actores internos y externos.

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China ha aprovechado la oportunidad para transformarse de un taller de fabricación del primer mundo en una nueva potencia mundial. Después de albergar los Juegos Olímpicos, no ha dejado de promover una fuerte campaña de poder blando a través de inversiones en infraestructura en países en desarrollo y agencias de medios. Hoy maestro de la diplomacia, ha aprovechado el vacío dejado por Trump para posicionarse en el Foro de Davos y en la lucha contra el cambio climático. Después de catorce planes quinquenales, China está más que lista para volver al centro del mapa y ver florecer su nueva ruta de la seda.

Mapa de la Ruta de la Seda en el siglo XXI, publicado en la revista Foreign Policy. Fuente: www.politicaexterior.com/

 

Recordemos que después de 8 años, China logró firmar la Asociación Económica Integral Regional o RCEP el año pasado; acuerdo comercial que reúne a quince países: China, Vietnam, Singapur, Indonesia, Malasia, Tailandia, Filipinas, Myanmar, Brunei, Laos, Camboya, Japón, Australia, Corea del Sur y Nueva Zelanda que en conjunto representan el 29% del comercio mundial ( Como referencia, la Unión Europea sigue siendo líder con un 33%).

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Imagen original de Lautaro García Lucchesi, publicada en Koinon el 20 de noviembre de 2020. Fuente: https://www.koinon.com.ar/

 

Rusia ya ha tenido tiempo suficiente para recuperar fuerzas y nos lo ha demostrado interviniendo en los asuntos nacionales de muchos países, incluida la elección presidencial que dio a Trump como ganador y los movimientos nacionalistas de países europeos como Cataluña. Si bien dice que se rige por las reglas del juego del derecho internacional, desde atrás con los dedos cruzados parece tener otros planes.

En América Latina se ha intentado una serie de acuerdos comerciales que por una u otra razón no han dado los resultados esperados. Brasil se destaca por encima de México como parte del G-20 en conjunto, pero aunque no es parte de la OCDE, es parte del reconocido grupo de economías emergentes conocido como BRICS. Algo similar ha sucedido con África y Sudáfrica respectivamente. ¿India? El gran gigante fundamental que mide cuidadosamente cada paso equilibrando sus alianzas con Estados Unidos, Rusia y tratando de ser vecino de China …

Es en esta línea que debemos leer la adquisición en México de las vacunas Sinovac y Sputnik V y que la Secretaría de Economía ha buscado durante mucho tiempo fortalecer los lazos con China. Hasta ahora, Estados Unidos y Europa han logrado mantener el centro del mapa en el Océano Atlántico pero todo indica que estamos cerca de una inversión del mapa “oficial”. Si México se queda fuera del Banco de Desarrollo de China y de la nueva ruta de la seda, pronto tendremos que empezar a exclamar pobre México, ¡tan lejos de China y tan cerca de Estados Unidos!

* El autor es politólogo, administrador y comunicador. Experto en comunicación estratégica organizacional y desarrollo de proyectos. Actualmente, consultor en Madrid. Trabaja en consultoría empresarial y aporta soluciones para una sociedad más inteligente.

Gorjeo: @AngelicaBucioM



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