Economía

Inflación, más resistente de lo previsto por los bancos centrales


 

Los bancos centrales de economías emergentes que lideran la contundencia en el alza de tasas ante los choques de precios, que son Brasil y Rusia, han registrado variaciones de precios que casi duplican sus objetivos de inflación.

La reacción del Banco Central de Brasil (BCB) a una inflación que a julio registró una fluctuación anual de 9.9%, ha sido el incremento de su tasa en 250 puntos base, esto en tres movimientos desde marzo.

La inflación casi triplica el objetivo de inflación que tiene el BCB, que es 3.5%, y el presidente del BCB, Roberto Campos Neto, aseguró que siguen vigilando de cerca el aumento en los precios, sobre todo de la electricidad y ante el impacto que sí esperan que tendrá en los emergentes, el alza de tasas de los países desarrollados.

En tanto, el Banco Central de Rusia (BCR) elevó la tasa en 200 puntos distribuidos en cuatro movimientos desde marzo, para responder a la inflación que en julio se ubicó en 6.5% anual.

En su caso, la inflación se encuentra arriba del objetivo que es 4 por ciento. La misma gobernadora del BCR, Elvira Nabiullina, explicó en una conferencia en línea que su objetivo es controlar el ritmo en el alza de precios lo más pronto posible, pues ya está afectando las expectativas de inflación.

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El Banco de México, en cambio, que enfrenta nueve registros mensuales consecutivos de la inflación subyacente al alza, y cinco meses también subsecuentes fuera del rango objetivo de 3+/-1% en esta misma medición, ha completado un alza de 50 puntos base en su tasa, en dos movimientos que iniciaron en junio.

Con una inflación que a julio alcanzó una variación anual de 5.8%, casi el doble del objetivo del banco central.

Inflación persistente

Desde Miami, analistas de Bulltick Capital Markets, enfatizan que la tendencia que trae la inflación mundial permite anticipar que es mucho más resistente de lo que esperan los bancos centrales.

Tan sólo en julio, la inflación de energéticos entre países OCDE alcanzó un registro de 17.4% anual tras varios meses consecutivos al alza, lo que presiona tanto la fijación de precios en economías avanzadas como emergentes.

De acuerdo con el análisis liderado por Kathryn Roooney Vera, la respuesta de los bancos centrales en América Latina a esta presión inflacionaria ha sido oportuna al aumentar las tasas de interés. Y esto debería proporcionar una mayor estabilidad para mitigar efectos nocivos del aumento de rendimientos en el carry trade.

Mayoría en Banxico y su visión dividida

El gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, explicó a El Economista, en agosto, que la inflación ha llegado a niveles que la Junta de Gobierno considera elevados y ponen en riesgo el proceso de formación de precios, es decir, el entorno que enfrentan los agentes económicos y empresas que determinan precios y servicios.

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Sin embargo, como las decisiones del banco central son colegiadas, dos miembros de la Junta de Gobierno se han mantenido en contra de mayores alzas en la tasa, y uno más ha dicho que “mayores ajustes a la tasa serán exclusivamente dependientes de los datos”, según lo descrito en la minuta más reciente del anuncio monetario de agosto.

Los subgobernadores que han sido disidentes en la decisión por mayoría de subir la tasa en los anuncios monetarios de junio y agosto, Galia Borja y Gerardo Esquivel, coincidieron en que su postura no implica “tolerancia a la inflación”.

Ambos subgobernadores afirmaron en la conferencia del Informe Trimestral de la semana pasada, que están revisando diariamente los datos que son relevantes para la inflación y su toma de decisiones.

ymorales@eleconomista.com.mx

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