Ecuador aspira a duplicar en el marco de la actual legislatura su producción de petróleo, estancada desde hace casi 20 años, y buscará involucrar de lleno al sector privado mediante una estrategia que rompería el cuasimonopolio estatal.

El titánico objetivo lo ha anunciado repetidamente el nuevo presidente Guillermo Lasso y, aunque algunos dudan de que sea posible, para finales de este año ha exigido al titular de Energía y Recursos Naturales No-renovables, Juan Carlos Bermeo, un crecimiento de unos 40.000 barriles (8 %).