El operador de telefonía móvil estadounidense T-Mobile confirmó este lunes que ha sido víctima de un ataque cibernético, pero rechazó ofrecer datos sobre su alcance o el número de clientes que podrían haberse visto afectados.

En un comunicado, T-Mobile informó de que hubo un «acceso no autorizado» a datos de la compañía, pero aseguró que aún no se ha comprobado que se hayan filtrado datos personales de clientes.