Opinión

El poder de Estados Unidos 

Con el gobierno del Presidente Biden hay la promesa de superar los problemas creados por el anterior gobierno. Dijo Biden en su campaña electoral: «Trump pone a inmigrantes en jaulas, destruyó nuestra salud y nuestra economía».

El líder demócrata cristiano italiano Giulio Andreotti que fue siete veces Primer Ministro de su país reconoció en sus memorias lo siguiente: «Si Mussolini hubiera estado una sola vez en los Estados Unidos comprobando directamente su potencia industrial y captando sus indisolubles nexos con la Europa democrática, no se hubiera aventurado a un conflicto suicida».

Hoy con el 25% del Producto Interno Bruto mundial, un desarrollo tecnológico de punta, un vasto y sofisticado sistema financiero, un engranaje de cadenas productivas que operan en todo el mundo globalizado, un alto ingreso por habitante, entre otras características, es un modelo económico a pesar de que los monopolios eliminan la libre competencia y atentan en contra del Estado de Bienestar.

Su política exterior consiste en equilibrar con un cómodo superávit de poder los compromisos del país y el poderío nacional.

México está en la esfera de influencia de Estados Unidos por la frontera que tenemos y que ha marcado una interdependencia.

Para  todo este año las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos, la inversión extranjera que recibimos de ese país y las remesas que envían los trabajadores mexicanos podrían sumar 250,000 millones de dólares, monto que hacia adentro de nuestro país produce efectos positivos al entrar a la dinámica del crecimiento económico.

Te puede interesar:  Los enojos de López-Gatell, la vacuna Cansino y su adscrita Cofepris

La visita a México de importantes funcionarios del gobierno norteamericano es de la mayor importancia para atender asuntos bilaterales, entre los que destacan los migratorios, mismos que sumados a la emigración centroamericana revelan las serias limitaciones de nuestras economías para ofrecer empleo. Asimismo, el flujo de la emigración es objeto de violaciones a los derechos humanos.

Con el gobierno del Presidente Biden hay la promesa de superar los problemas creados por el anterior gobierno. Dijo Biden en su campaña electoral: «Trump pone a inmigrantes en jaulas, destruyó nuestra salud y nuestra economía».

Hay una nueva mirada en base a un enfoque de más calado. Dice Alejandro Mayorkas, titular del Departamento de Seguridad del gobierno norteamericano: «Solo podemos gestionar de manera eficaz la migración si abordamos la cuestión de manera integral». Anunció que el programa «Quédate en México» se ha terminado formalmente. El gobierno del Presidente Biden consideró que no era una herramienta útil para resolver las causas que provocan la inmigración irregular. El retorno forzoso era cruel e ilegal.

Te puede interesar:  Semana de Fed

La semana pasada, otro funcionario de alto nivel, el Secretario de Estado  Anthony Blinken señaló en Costa Rica, el país menos vulnerable de Centroamérica: «La democracia y los derechos humanos se ven socavados en muchas partes de la región (…) lo vemos en la erosión de la independencia del poder judicial, la represión de los medios independientes y a las organizaciones no gubernamentales, la proscripción de los opositores políticos».

Estos mensajes derivan del conocimiento de las condiciones dramáticas en que viven los países y que por ello mucha de la población emigra. El caso más lamentable es el de El Salvador al atentar el gobierno contra la independencia del poder judicial, la destitución por parte del Congreso de un grupo de magistrados y del fiscal general.

La solución al problema migratorio va para largo. SI bien las causas externas constituyen una condición de cambio, las causas internas son su base.

Este contenido fue publicado originalmente en: Link