Uno de los ataques cibernéticos más graves y costosos sufridos por Estados Unidos, que en mayo afectó a la red de oleoductos Colonial, se podía haber evitado si un empleado de la compañía no hubiera utilizado su contraseña de la compañía para acceder a páginas web, según lo declarado este jueves por su consejero delegado, Joseph Blount.

Blount testificó hoy ante el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes de Estados Unidos junto con Charles Carmakal, vicepresidente de FireEye Mandiant, una empresa especializada en la lucha contra criminales cibernéticos y que está trabajando con Colonial para investigar el ataque e impedir que sufra otros en el futuro.