El G7, formado por las economías más desarrolladas del mundo, llegaron este sábado a un acuerdo «histórico» para tributar a las grandes multinacionales, como los gigantes digitales, en los territorios donde obtienen sus beneficios.

Los responsables económicos del Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia, Canadá y Japón apoyaron la reforma del sistema fiscal global al término de una reunión de dos días en el palacete de Lancaster House, en el centro de Londres.