Evitar la desaparición de la ganadería extensiva y fomentar la actividad pastoral como bien que ha modelado el paisaje pirenaico desde tiempos inmemoriales es el fin de una estrategia conjunta hispano-francesa para el sitio Patrimonio Mundial Pirineos-Monte Perdido, que se extiende a ambos lados de la frontera.

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Este plan es una de las acciones que se han desarrollado dentro del proyecto Interreg Poctefa Pirineos-Monte Perdido Patrimonio Mundial 2 (PMPPM2), cofinanciado al 65 % por los fondos Feder, que debía concluir en 2020 y que se ha prorrogado hasta el próximo 30 de junio debido a la pandemia de covid-19.