Finanzas Personales

Pandemia provocó desaceleración en la adquisición de fianzas: Miriam Cassís

Miriam Cassís es integrante del comité de finanzas y presidente de corredores de la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas.

 

Las fianzas es un excelente instrumento de garantía. La parte medular de las fianzas es conocer la operación de este producto. Durante muchos años se han garantizado obligaciones y es sumamente aplicable a todas aquellas operaciones de hacer o de dar, como puede ser: en una construcción, entregar material quirúrgico o bien, dar seguimiento a las obras, así lo explicó Miriam Cassís Arminio, directora Nacional de Specialties en Marsh Brockman y Schuh.

Consideró que el instrumento de la fianza mantiene su auge, ya que todos los beneficiarios que piden a sus contratistas o a sus proveedores que garanticen los contratos se están firmando a través de una fianza. “Es el mejor instrumento, porque da seguimiento efectivamente a la ejecución de esos contratos, pedidos u órdenes de compra que están firmando con los proveedores”. 

Miriam Cassís dijo que uno de los principales mercados de fianzas es el sector público, principalmente en grandes contratos ante Pemex, la CFE y Tesofe, ya sea que lo solicita el gobierno federal o estatal, justamente para garantizar la ejecución de los contratos.

“El mercado de fianzas ha crecido de manera importante y seguirá creciendo sólo si el gobierno sigue considerando a este instrumento en las garantías para ejecutar los proyectos”, dijo.

Cassís explicó que los contratistas a veces solicitan la carta de crédito “es un gran instrumento, el único problema que tiene es que los bancos retienen el dinero para poder hacer frente la obligación, en caso de incumplimiento. Lo que sucede es que puede llegar a entorpecer los flujos de operación que pueden tener los proveedores para poder seguir operando, es por ello, que nosotros hemos insistido que la mejor forma de garantizar los contratos es a través de las fianzas”.

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Enfatizó que las fianzas no son  solamente instrumentos federales y estatales, también funciona como garantía entre particulares.

¿Cómo funciona?

Detrás de la fianza hay todo un proceso de suscripción. “Se tiene que tener la certeza tanto de la viabilidad económica como de la viabilidad operativa, financiera y moral de cada uno de los fiados que van a ejecutar las obligaciones derivadas de un contrato.

“Para que una fianza tenga el mejor de los efectos se debe contar con una extraordinaria suscripción, y la suscripción la hacen las compañías afianzadoras, pero también, la fuerza de ventas, que en su caso son corredores o agentes que tienen una cartera importante y a quienes le ofrecen este producto”, dijo Cassís en entrevista virtual con El Economista.

Explicó que para que el instrumento funcione de manera adecuada, se debe tener la certeza de quien está solicitando la póliza, tiene la solvencia financiera, operativa y de registro para poder ejecutar perfectamente esos contratos.

Pandemia

“En el último año, ha habido una desaceleración en la adquisición de fianzas. La pandemia provocó que muchos proyectos se detuvieran y esto ha tenido como consecuencia el no poder generar el volumen de fianzas que ya se tenía”, agregó Cassís,  quien actualmente es integrante del Comité de Fianzas de la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas (AMASFAC), Vicepresidente del sector Personas Morales en el Consejo Directivo Nacional y Presidente de Corredores.

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Mencionó que al inicio de la pandemia fue un tema complicado para los mercados porque se presumía que iban a caer en incumplimientos derivados al cierre de la actividad económica. 

“Sin embargo, las compañías afianzadoras al igual que corredores y agentes tomaron medidas rápidamente, al acercarse a sus clientes, principalmente a los que estaban involucrados en proyectos que tenían que ver con grandes desarrollos para ver en que estatus estaban y ver de que manera podían mitigar el incumplimiento. 

Afortunadamente no se dieron problemas mayores, la relación que hay entre los mercados con los clientes es bastante buena y hubo un entendimiento y ahí entran las prórrogas, creo que mover los plazos de ejecución para no caer en esos incumplimientos fue la mejor decisión”. 

Explicó que los primeros seis meses de la pandemia se percibía la zozobra entorno a lo que iba a pasar y “se preveía una desbandada de reclamaciones, afortunadamente no fue así. 

“El vínculo entre el mercado, los clientes y los intermediarios se llegó aun entendimiento de poder mover los plazos de ejecución y que en la medida de lo posible aquellas obligaciones que pudieran ser ejecutables continuaran con su paso”.

Dijo que a un año de la pandemia, el mercado afianzador sigue manejándose, por supuesto hay un decremento importante.

“El mercado tuvo una depresión muy grande debido a que muchos proyectos a nivel federal se detuvieron, ya que es el motor más importante de las fianzas.» Concluyó Miriam Cassís.

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