Opinión

Cáncer colorrectal, un mal de nuestro estilo de vida

El cáncer de colon y recto (CCR) viene creciendo a un ritmo acelerado en todo el mundo desde hace tres décadas. México no es la excepción pues en los últimos ocho años este tipo de cáncer se ha triplicado. De hecho hoy es el tercer tipo de cáncer más frecuente y más mortal en el país.

Es de esperarse si consideramos que está muy relacionado con los estilos de vida poco saludables como sedentarismo, consumo excesivo de grasas y poca fibra o exceso de alcohol y tabaco, aparte del factor genético hereditario.El cáncer colorrectal se produce cuando se forman tumores en el revestimiento del intestino grueso (colon) o en el recto (parte final del colon). Es común tanto en hombres como en mujeres y el riesgo de desarrollarlo aumenta después de los 50 años.

Una mala noticia es que durante esta pandemia el CCR es de los que ha sido severamente impactado:

Los estudios clínicos para detectar oportunamente CCR, en especial la colonoscopia, se han reducido por la contingencia sanitaria por Covid-19, pues ante el temor del contagio los pacientes han preferido posponer sus citas de revisión y tratamiento. Es algo lamentable pues los médicos especialistas y hospitales en general están preparados para atender a los pacientes de manera segura y sin riesgos de contagio. Aparte hay iniciativas como la de la Asociación Mexicana de Endoscopía Gastrointestinal (AMEG) que emitió guías y recomendaciones dirigidas a las unidades de endoscopía en el país para disminuir al máximo el riesgo de contagio de Covid-19 y dar confianza a los pacientes, institutos y agrupaciones médicas.

Te puede interesar:  Una CELAC frágil y dividida

Hay que saber que la clave para prevenir el CCR es una prueba de tamizaje a los 50 años de edad para descubrir alguna lesión en el tracto intestinal; hace la gran diferencia. Pues conforme la Sociedad Americana de Cáncer, con un diagnóstico temprano de este cáncer la posibilidad de sobrevida es de entre 80% y 90 por ciento.

El problema es que únicamente 40% de los casos se detectan en etapas tempranas. Y este porcentaje seguramente se reducirá en México, ya que en muchas instituciones de salud durante el 2020, incluido el Instituto Nacional de Cancerología (INCan), se detuvieron por completo las pruebas de tamizaje para CCR. Esto significa que ninguna persona aparentemente sana pudo realizarse un examen temprano para detectar cáncer colorrectal en muchos hospitales del sector salud.

Ya nos estaremos enterando más adelante sobre las elevadas consecuencias de este rezago en la atención del cáncer colorrectal y otros padecimientos gastrointestinales graves que con diagnóstico oportuno bien pueden detenerse y evitar que sigan avanzando.

Te puede interesar:  Gran Bretaña quiere unirse al USMCA, ¿cómo funcionaría un T-MEC + GB?

Hoy el Primer #Colorrectón

Una organización muy activa en la lucha contra el CCR es la Fundación Fomento de Desarrollo Teresa de Jesús (Futeje), dirigida por Francisco Freyria, que este 31 de marzo impulsa el #Colorrectón2021, una iniciativa que suma esfuerzos para recaudar fondos a fin de brindar apoyo con tratamiento de quimioterapia, catéter, colonostomía y apoyo psicológico y nutricional a 14 pacientes a lo largo de un año.

Otra labor de Futeje en la batalla contra el CCR es en favor del diagnóstico oportuno. Junto con el InCan, dirigido por el Dr. Abelardo Meneses, lanzó hace tiempo una prueba no invasiva para detección de sangre oculta en heces (FOBT), donde quienes dan positivo son referidos al InCan para hacerles la colonoscopía que es la prueba diagnóstica más certera para detectar CCR. La prueba inmunoquímica fecal (FIT) también contribuye al diagnóstico temprano. Lo más importante es que esas pruebas sigan aplicándose con todo y pandemia, porque de ésta aún no sabemos cuándo terminará, pero el CCr si puede detenerse con diagnóstico oportuno.

Este contenido fue publicado originalmente en: Link