Opinión

Las 6 “i” del fracaso en salud

Si alguien en México puede decir algo positivo de quienes encabezan al sector salud o está maiceado o es parte del problema. Lo dicen los datos, la evidencia, los testimonios, las víctimas, las familias y los 200,000 fallecidos en números redondos por Covid-19 según cifras oficiales, mismas que se desestiman por sí solas por la pobre metodología para contar a los muertos, que hoy sabemos que pueden ser en realidad más de 400,000.

No nos acostumbremos a esta cifra infame de dolor y sufrimiento. Fueron 2,753 personas las que murieron en el atentado a las Torres Gemelas en 2001. En el terremoto en México de 1985 se estimó entre 6,000 y 7,000 fallecidos. En el terremoto de 2017 en México fallecieron 369 personas.

Las autoridades de salud en nuestro país han sido incompetentes en el diagnóstico, ineficientes en la estrategia, ignorantes ante la realidad, incumplidos en la operación, inmorales por negligentes e innobles ante el pueblo de México. Son las 6 “i” del fracaso.

Desde marzo del año pasado vislumbré lo que pasaría a partir de la información y actuación que observaba tanto de Jorge Alcocer como secretario de Salud y de Hugo López-Gatell como subsecretario y encargado de la pandemia. Por ello en mayo del 2020 demandé ante la autoridad judicial su destitución cuando los muertos rondaban las 10,000 personas. Seguro que para estas fechas 9 de cada 10 personas informadas coincidirán con la demanda de destitución.

Hemos visto actos de la peor bajeza contra los derechos humanos de los mexicanos. Actos de discriminación cuando se han vacunado sólo a los profesionales de la salud del sector público, no así a los miles de profesionales médicos del sector privado que igualmente combaten al Covid-19, como si las vacunas se pagaran con recursos propios y no del Estado Mexicano, recursos generados a partir de los impuestos que todos pagamos; o como si no hubiera existido desde el 13 de abril de 2020 un “convenio marco de colaboración con la Asociación Nacional de Hospitales Privados y el Consorcio Mexicano de Hospitales con el gobierno frente a la pandemia por Covid-19”. Se han pisoteado y violado los derechos humanos a la salud, a la integridad, al trabajo digno, a la vida y a la protección de la familia.

Te puede interesar:  Sé dónde estuviste: geolocalización y banca digital

De las pruebas para detectar Covid-19 no basta con recordar que López-Gatell evitó por todos los medios que hospitales privados, laboratorios y en general todo el sector privado, así como a los gobiernos de los estados de la República, tuvieran la posibilidad de acceder y realizar las pruebas, sino que además, logró convertir a México en el hazmerreír mundial por las pocas pruebas que se han realizado.

Por cierto, Joe Biden, presidente de Estados Unidos, vecino, socio comercial y dirigente del país más importante del mundo, hace poco califica de “pensamiento neandertal” a quienes han levantado la obligatoriedad del uso del cubrebocas. 

Como a todos los mexicanos me causa náuseas la actuación de Alcocer y López-Gatell frente a la mayor crisis de salud que ha padecido nuestro pueblo. Falta de medicamentos a nivel nacional incluyendo tratamientos para cáncer, VIH, diabetes, enfermedades cardiovasculares, etc., falta de equipo de seguridad y muchos otros faltantes, hasta llegar a esta etapa de vacunación contra Covid-19, en donde no ha existido una estrategia adecuada, ni en cantidad de vacunas ni en logística, distribución y operación de las mismas, no obstante que se tuvo más de 1 año para prepararse para esta etapa.

Te puede interesar:  Resiliencia hídrica: factor indispensable para el futuro

Para desgracia de México el sector Salud no es el único que hace agua. El sector energético está de cabeza con deudas, fraudes y negligencia. El sector agroalimentario camina sin una adecuada dirección. La economía en negativos sin el mayor decoro en el cumplimiento de los presupuestos avalados por el Congreso. Como la mayoría cree, el odio, misoginia, confrontación y venganza prevalecen en las principales decisiones del país.

Los encargados de negociar y comprar las vacunas no lo hicieron, como tampoco propiciaron una estrategia para desarrollar y/o maquilar nuestras propias vacunas, menos aún apoyaron a los sectores de investigación y ciencia que podrían haber cubierto sus grandes deficiencias.  

La mayoría del gabinete, que no acaba de entender el deber y obligaciones que reclaman sus puestos para la atención de la emergencia de nuestra nación ni la gravedad de la inacción y de sus irresponsabilidades, están traicionando a los mexicanos frente a la mayor crisis de salud, economía, de seguridad y política de nuestros tiempos.

* Oscar David Hernández Carranza es presidente y fundador del Premio Nacional de Salud, A.C. www.premionacionaldesalud.org, promotor de la iniciativa México de 10 www.mexdediez.org.

Este contenido fue publicado originalmente en: Link

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com