Economía

“La salida del capital extranjero de México se ha asimilado con orden”

Alejandro Díaz de León en un evento del gobierno de México.
Alejandro Díaz de León en un evento del gobierno de México.Moisés Pablo / Cuartoscuro
 

México está padeciendo volatilidad en el peso, su moneda nacional, y el temor de la inflación en los mercados financieros. El hombre a cargo de que el sistema financiero resista es Alejandro Díaz de León (Ciudad de México, 1969), gobernador del Banco de México. Estos no son los únicos retos para el economista, cuyo mandato termina en diciembre con la posibilidad de extenderlo un periodo más. En los últimos meses, Díaz de León ha enfrentado una controvertida iniciativa de ley en el Congreso que transferiría el riesgo de lavado de dinero al banco y vulneraría su autonomía.

La prudencia es quizás la habilidad más importante de quien encabeza un banco central. Una palabra de más o de menos puede desatar un pánico en los mercados. El gobernador la domina. En entrevista, habla del capital extranjero que ha salido de México y se muestra optimista sobre el impulso que el estímulo económico de los Estados Unidos pueda tener en la economía mexicana.

El peso mexicano se ha depreciado 11% contra el dólar desde febrero del año pasado, cuando los mercados comenzaron a reaccionar a las noticias de la covid-19 en todo el mundo. En lo que va de 2021, la depreciación se ha acelerado. Si bien los riesgos financieros y la presión sobre la moneda se han intensificado, el funcionario asegura que México está bien posicionado y espera que cualquier ajuste en los portafolios de inversores se dé de manera ordenada.

Pregunta. Hay temores de una corrección en los mercados que pudiera detonar una salida de capitales de economías emergentes. ¿Cuál es su perspectiva? ¿Está preparado México para enfrentar una fuerte inestabilidad financiera?

Respuesta. En esta ocasión tiene que ver con el cuantioso estímulo fiscal de 1,9 billones de dólares en EE UU, que es casi 9% de su producto interno bruto (PIB), sobre un déficit ya de por sí amplio. Eso es lo que tiene con la duda a los mercados, ¿qué tanto se va a traducir ese gasto de finanzas públicas en presiones inflacionarias? Es lo que estamos viendo, la presión en las tasas en EE UU que está reflejando que la recuperación a nivel global va a ser marcadamente heterogénea. Hay dos motores de apoyo a la recuperación: uno tiene que ver con la dinámica de la pandemia y el avance en los procesos de vacunación y otro con los estímulos al gasto. En los dos, Estados Unidos tiene un avance importante y buena perspectiva. Esos son dos elementos que están dando lugar a este ajuste con esa presión en las tasas de interés entre las economías emergentes y también, inclusive, a ajustes de portafolio que están dando lugar a depreciación de las monedas de economías emergentes. El reto para la economía mexicana tiene dos componentes. La expansión en EE UU y esta mejora en sus perspectivas de crecimiento tiene un efecto positivo en la actividad económica, en el aumento de las exportaciones, inclusive hasta en los ingresos de los connacionales en ese país que envían remesas. Por otro lado está el reto financiero, que tiene que ver con lograr un ajuste ordenado en los mercados nacionales. Hemos estado viendo cierto ajuste en las tasas de mediano y largo plazo en México y también cierta volatilidad en el tipo de cambio. En la medida que tengamos un marco macro sólido, tanto con finanzas públicas estables, con una inflación baja y estable, y con un sistema financiero sólido podemos evitar un ajuste desordenado por esta coyuntura.

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P. México ha perdido 350.000 millones de pesos de capital extranjero desde que empezó la pandemia. También sabemos que JP Morgan está cerrando sus operaciones de banca privada. ¿Estamos viendo una fuga de capitales?

R. El año pasado hubo una reducción en la tenencia de extranjeros de valores gubernamentales. Creo que obedece a varios factores. Probablemente tenían una posición importante de este tipo de instrumentos en su cartera y ante el entorno, la recomposición de flujos, la aversión al riesgo, etcétera, hubo una reducción. Esta se ha logrado asimilar con orden en el mercado financiero. De otra manera no hubiéramos tenido la reducción de tasas de interés que tuvimos a partir de mayo y junio, hacia finales de año y principios de este. Lo mismo en el tipo de cambio. Sí se dio un ajuste de portafolio, que fue de un monto significativo. Diría que ese ajuste, de alguna manera, ha estabilizado esos flujos. Lo de JP Morgan tiene que ver con un giro del negocio de un banco global, que es más bien un elemento en particular. Yo creo que parte del reto es que los mercados se ajusten con orden y creo que tanto las tasas, como el tipo de cambio reflejan que, a pesar del choque del año pasado, hemos logrado tener un ajuste ordenado.

P. El banco puso a disposición de los bancos 750.000 millones de pesos. Parte de los recursos eran para facilitar préstamos a pequeñas y medianas empresas y a personas. Sin embargo, Hacienda dijo que los bancos no estaban utilizando el dinero. ¿Es esta una razón por la que la economía no se ha levantado?

R. Las medidas que pusimos en marcha buscan proveer financiamiento y liquidez a los mercados financieros, no necesariamente se tienen que utilizar todas las facilidades a su máxima capacidad. El solo hecho de que los intermediarios sepan que esas facilidades están ahí modifica su comportamiento y los hace más dispuestos a llevar a cabo prácticas de préstamo. Ahora, en el renglón que tú apuntas, el que tiene que ver con el financiamiento de las micro y pequeñas empresas y también a los hogares, ese ha sido uno de los renglones con menor uso. Yo creo que aquí hay varias cosas que están pasando en términos de financiamiento. Se ha visto que muchos de los clientes de la banca han incrementado su ahorro. En parte porque no tienen la posibilidad de hacer los gastos que usualmente hacían. Algunas de estas facilidades de liquidez, que a lo mejor fueron muy evidentes y muy necesarias en los primeros meses del choque, a lo largo del año y hasta hoy han sido menos necesarias en la medida que cuentan con más liquidez por la captación que ha aumentado.

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Por otro lado, en cuanto al riesgo y la operación crediticia, casi todos los rubros de crédito se han desacelerado, como el hipotecario. Eso refleja varias cosas. Primero, que las familias mexicanas, los hogares, las personas físicas y también las empresas sienten menor confianza para asumir un endeudamiento por la propia incertidumbre que pueden tener sus fuentes de ingreso. Segundo, los bancos pueden identificar que, ante el choque de la pandemia hay proyectos y hay sectores que son más riesgosos y que no son necesariamente buenos sujetos de crédito como lo eran antes. Eso también hace más difícil que haya esta intercesión entre quien demanda el crédito y el gerente que se le pueda proveer. Siempre puede haber reflexiones sobre si se puede reactivar de una manera más ágil el financiamiento de las micro y pequeñas empresas, que son de las más afectadas. Yo diría que los balances son sólidos, con niveles de capitalización elevados. El nivel de cartera vencida ha sido bajo y creo que la banca está en buena posición para reactivar el financiamiento en la medida en que los hogares y empresas vayan teniendo mayor necesidad y más confianza y que también haya mayor claridad sobre el riesgo social.

P. Junto con la Secretaría de Hacienda, el banco anunció medidas para que los migrantes traigan sus remesas en efectivo, resolviendo un problema que la reforma a la Ley del Banco de México pretendía abordar. ¿Espera que se descarte la iniciativa en el Congreso?

R. A nosotros lo que nos toca después de esa reflexión sobre cómo mejorar el circuito de dólares en efectivo en beneficio, en primera instancia, es asegurar que los mexicanos migrantes puedan encontrar puntos de canje seguros y en buenas condiciones en sus viajes de internación a visitar a sus familiares. Así que nosotros, en cuanto a este diagnóstico y esta área de oportunidad, lo que nos tocaba era ser constructivos. Las acciones que se anunciaron buscan avanzar en una atención y ser respetuosos de lo que el Poder Legislativo determine.

P. Antes de que se anunciaran estas acciones, el propio banco advirtió sobre los riesgos que la reforma pudiera traer al sistema financiero. ¿Ha cambiado la percepción del banco?

R. Los puntos que nosotros señalamos y destacamos ahí están. La visión del banco, nuestro diagnóstico y nuestra visión son muy claros. Están en nuestra página en una serie de documentos. Lo que ha cambiado es que hace varias semanas hubo este compromiso por las autoridades financieras en caminos de atención al problema que se había diagnosticado y sin que nosotros nos pronunciemos en qué debe o no hacer alguien más. Nuestros elementos de diagnóstico están y son los que hemos expresado. Somos constructivos en avanzar herramientas de solución de esa agenda y también somos respetuosos de las facultades y de la reflexión que haga el Legislativo.

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