Economía

Las claves de las nuevas ayudas del Gobierno a autónomos y empresas

La ministra de Economía, Nadia Calviño.
La ministra de Economía, Nadia Calviño.Dani Duch / GTRES
 

Tras más de cuatro meses de gestación, las ayudas directas a las empresas más afectadas por la crisis del coronavirus han visto la luz tras la aprobación este viernes por parte del Consejo de Ministros. Una reunión extraordinaria convocada a última hora del martes por el presidente Pedro Sánchez ante las desavenencias de algunos de los miembros del gabinete y la complejidad de algunos detalles técnicos. Estás son algunas de las claves de las subvenciones de entre 3.000 euros y 200.000 euros que podrán recibir autónomos y empresas. El Ejecutivo hace hincapié en que las ayudas están destinadas a apoyar a las empresas viables que estén atravesando momentos complicados por la pandemia, pero no para las empresas que ya arrastraban problemas de solvencia antes de esta crisis.

¿En qué consiste el plan las ayudas?

El nuevo paquete de ayudas está dotado con 11.000 millones. Y se articula a través de tres fondos: El primero y más importante constará de 7.000 millones para ayudar a pymes y autónomos a pagar sus facturas y costes fijos. Este fondo estará canalizado a través de las comunidades autónomas. Las empresas de Canarias y Baleares recibirán 2.000 millones de esta línea de ayudas.

La segunda pata del plan, dotado con 1.000 millones de euros, estará destinado a ayudar a empresas medianas y estará gestionado por la empresa pública estatal Cofides.

Y el tercer fondo, con 3.000 millones, servirá para reestructurar los créditos avalados a través del ICO. En la primera ola de la pandemia el Gobierno armó un mecanismo para que las empresas no se quedaran sin liquidez. E incentivó a la banca para que diera créditos que estaban respaldados hasta el 70% por el ICO. En esta segunda fase se pretende que se reestructuren estas deudas para las empresas más agobiadas.

Qué condiciones se exigen para acceder a las ayudas

La concesión de las ayudas a fondo perdido, subvenciones, está condicionada al mantenimiento de la actividad hasta junio de 2022. Una de las preocupaciones de la ministra de Economía, Nadia Calviño, era evitar que hubiera empresas que recibieran ayudas y cerraran al poco tiempo. Además, se exigirá que los beneficiarios no tengan su domicilio en algún paraíso fiscal.

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Tampoco recibirán ayudas las empresas que estén en concurso de acreedores o que hayan cesado su actividad en el momento de la solicitud. Se exigirá que los que reciban ayudas no tengan deudas ni con Hacienda ni con la Seguridad Social. Además, las empresas no podrán repartir dividendos, ni aumentar el sueldo de sus directivos durante los dos años posteriores a recibir las ayudas.

Una de las sorpresas del paquete de ayudas es que, en principio, no hay un compromiso de mantenimiento de empleo, era una de las exigencias de Unidas Podemos.

Cómo ser reparten las ayudas entre las comunidades

El primer fondo de 7.000 millones, destinado a subvenciones a pymes y autónomos, se canalizará a través de las comunidades autónomas. Era uno de los puntos de conflicto entre los miembros del gabinete del Ejecutivo. Economía y Hacienda han ganado la partida a los que pedían que las ayudas se inyectaran a través de la Agencia Tributaria. Pero la clave es cómo se distribuirán los fondos a través de las autonomías. En principio, 2.000 millones irán a Canarias y Baleares, los territorios más golpeados por la crisis debido al peso del sector turístico en su economía.

Los 5.000 millones de euros restantes se asignarán siguiendo los mismos criterios que los utilizados para el programa React-EU, el programa de fondos europeos destinado a mantener el estado de bienestar y que contempla apoyar los gastos en sanidad y educación. Con el React-UE, las autonomías recibieron en diciembre a través de este programa 8.000 millones y otros 2.000 millones para ayudas al tejido productivo.

La ministra de Economía ha explicado este viernes que los 5.000 millones de las ayudas a fondo perdido se distribuirán siguiendo los mismos criterios que ese programa europeo. Es decir, se tendrán en cuenta el impacto de la pandemia en el PIB de cada comunidad. También se considerará el impacto en el empleo y la evolución del desempleo juvenil durante la pandemia. En concreto los tres criterios son los siguientes: el primero va dirigido a medir el impacto de la pandemia en la riqueza de cada territorio. Este indicador tiene un peso equivalente a las 2/3 partes del total. El segundo indicador mide el impacto de la crisis en el desempleo, con un peso en el reparto total igual a 2/9 de la asignación. El tercer indicador mide el impacto de la crisis en el desempleo juvenil (15 a 24 años), tiene un peso del 1/9 de la asignación total.

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Qué empresas se pueden beneficiar de las ayudas

El Ejecutivo ha diseñado el plan para las empresas viables de sectores más golpeados por la pandemia. Podrán acceder a estas ayudas las empresas y autónomos del sector de la hostelería y la restauración. Además, se amplía el abanico a las empresas incluidas en la normativa de los ERTE. En total hay casi un centenar de actividades que se pueden acoger a las ayudas directas entre las que se encuentran las industrias manufactureras relacionadas con el comercio al por mayor y minorista. Así como sectores auxiliares al transporte, mantenimiento o aeronáutico. También ampara a actividades relacionadas con la cultura y las actividades deportivas.

A cuánto ascienden las ayudas

Las ayudas van desde los 3.000 euros para los autónomos que tributan en el régimen de módulos, hasta los 200.000 euros para las empresas con más perdida de facturación durante la pandemia. Las ayudas podrán llegar al 40% de la caída de ingresos para las micropymes y autónomos y al 20% para el resto de empresas, con una cantidad fija de 3.000 euros para autónomos que tributen en estimación objetiva y entre 4.000 euros y 200.000 euros para el resto de empresas.

Solo se podrá acceder a las ayudas a partir de una caída mínima del 30% de la facturación y siempre que se registrase un resultado neto positivo en 2019. En los autónomos y las micropymes con hasta diez empleados, el 30% primero de caída no se cubre. Y de lo que sobrepase ese 30% solo se brinda hasta un 40% de la disminución de ingresos. En cambio, para el resto solo se cubre un 20% de lo que exceda del primer 30% de caída. Esto es: se diseña para pérdidas de ingresos grandes y, por lo tanto, se reduce el impacto de las ayudas.

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