Opinión

Consolidación de las potencias globales

Tanto la pandemia como la crisis económica asociada están conduciendo a un posicionamiento de las fuerzas políticas y económicas globales. Todo ello dentro del contexto, si bien erosionado de la economía de mercado que existe en todo el mundo, incluso en China.

Este modelo no tiene respuestas contundentes a desafíos como es la desigualdad, el cambio climático, la globalización. Lo que existe, como lo señala el politólogo Carlos Valdés, es la decisión de suavizar sus efectos más destructivos, como hacen las presas con los ríos. Sobresalen el intento de recuperar la cohesión social alterada por el populismo, las intenciones de optimizar la regulación transnacional de las finanzas y hacer políticas para incrementar las capacidades competitivas.

Estados Unidos, Canadá y México constituyen el bloque económico de América del Norte, determinado básicamente por EU y Canadá que tienen un potente mercado interno así como tecnología, sistema financiero y comercio exterior relevante.

México es proveedor de mano de obra para las actividades agrícolas y de servicios en varias zonas importantes de EU así como para las armadoras de automóviles con capital extranjero que operan en México. La integración de los tres países se dará cuando se asimilen las políticas de diversas ramas económicas.También es evidente que en la frontera de EU con México existe una nación fronteriza que ha creado un mestizaje cultural y de tránsito de personas, bienes y servicios.

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La Unión Europea si bien es un sólido bloque geoeconómico tiene el problema de las intenciones segregacionistas de algunos de sus miembros, lo que da ambigüedad a las relaciones entre ellos. Las fuerzas que defienden la xenofobia y el supremacismo se multiplican de manera preocupante. Por ejemplo: 37% del voto en Polonia, 27% en Austria y 20% en Hungría. Hay un riesgo de que lo imprevisible traiga de nuevo al pasado.

China a diferencia de lo que se sospechaba que iba a ser una experiencia similar a la de Arabia Saudita con el derroche de recursos, es una potencia tecnológica, financiera y comercial manejada por el Partido Comunista. Algunos ejemplos: 800 millones de personas sacadas de la pobreza; 29,000 kilómetros de red ferroviaria para trenes de alta velocidad; liderazgo en tecnología IA y 5G; 24,000 kilómetros cuadrados convertidos en zonas verdes; más de la mitad de los rascacielos del mundo. El éxito económico de China vulnera el principio occidental de que existe un vínculo indiscutible entre capitalismo y democracia liberal.

Japón es un país con un poder insoslayable. Después de varias décadas de grandes ajustes, ahora está en condiciones de retomar su liderazgo asiático.

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En el anterior contexto, América Latina aparece como una región desunida, sin un esfuerzo institucional para encontrar caminos comunes. En su reciente visita a México del Presidente de Argentina, Alberto Fernández, enfatizó en la necesidad de que América Latina se una en proyectos conjuntos para darle un viraje positivo a la región y superar la actual situación de estancamiento.

Hay una idea central que relativiza los paradigmas, sostenida por Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía, cuando dice: «La visión de que el gobierno es el problema, no la solución, es un error. Al contrario, muchos de los mayores desafíos de nuestra sociedad como el exceso de contaminación, la inestabilidad financiera o la inseguridad, han sido creados por los mercados».Se necesita más mercado eficiente para asumir la función de arbitraje y para neutralizar feudos y abusos de las corporaciones. También se necesita menos Estado para liberar las fuerzas sociales y darles vitalidad.

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