Economía

El BIS prevé una ola de insolvencias crediticias


 

El Banco Internacional de Pagos (BIS, por su sigla en inglés), anticipa que se viene una ola de insolvencias crediticias ante el retiro gradual de apoyos públicos, que impondrá pérdidas en el sistema financiero.

Al interior del último informe trimestral del 2020, el llamado banco de los bancos centrales proyectó que los países del llamado G-7, que son las mayores economías del mundo, “podrían triplicar sus pérdidas en un lapso de tres años”, resultado del impacto de la recesión y la lenta recuperación tras el cierre inédito de las economías por la pandemia.

Estimó que estas pérdidas promedio que podrían llegar hasta los bancos, serían aproximadas a 1 billón de dólares, esto es alrededor de 2% del PIB del G7.

El BIS subrayó que el impacto financiero será diferenciado en las empresas de sectores productivos, dependiendo del choque recibido en el cierre de las economías y durante las etapas de distanciamiento.

Así, los bancos que tienen en sus carteras a clientes de empresas dedicadas al sector de ocio y entretenimiento verán un incremento de 8% en sus pérdidas entre el 2020 y el 2022, respecto de los niveles precrisis.

Mientras que las empresas dedicadas al sector comercio, transporte y servicios sociales, verán aumentos de pérdidas que fluctuarán entre 1.5 y 3% respecto de los niveles anteriores al choque por Covid-19.

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Volatilidad preocupante

En el informe subrayaron que el rápido aumento de las tasas en los mercados mundiales de bonos observados en el último mes, podría alterar las perspectivas de los mercados financieros.

Sostuvieron que el comercio minorista en acciones, como lo ocurrido con GameStop, habían abonado recientemente a aumentar la volatilidad.

Pero, el gran cambio se ha registrado en el mercado de bonos del Tesoro de Estados Unidos, que tiende a impulsar el costo de los préstamos globales, ante la perspectiva de que el estímulo sin precedentes alentará la inflación si las vacunas Covid-19 permiten que las economías reabran por completo este año.

Los rendimientos del bono de referencia a 10 años de Estados Unidos subieron por encima de 1.6% la semana pasada, extendiendo el salto de casi 70 puntos base de este año que ha elevado los costos de los préstamos soberanos en Europa, Japón y otros lugares.

“El reciente nerviosismo del mercado confirma que el respaldo en los rendimientos de los bonos y la menor fortaleza del comercio, están abriendo un escenario completamente nuevo”, señaló el Jefe del Departamento Monetario y Económico del BIS, Claudio Borio.

Explicó en la presentación del informe que “la gente simplemente vio tasas bajas hasta donde le alcanzó la vista, pero ahora han comenzado a tener dudas sobre cuánto durarán estas condiciones”.

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Varios analistas han advertido que existe el riesgo de que se repita un episodio similar al Taper Tantrum del 2013, el llamado berrinche de los mercados, que llevó a un aumento rápido en los rendimientos de los bonos  después de que el entonces presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Ben Bernanke, dijera a los legisladores que el banco central podría dar un paso atrás en su ritmo de compras de activos que habían estado impulsando.

Borio destacó que un episodio así dependerá de la velocidad de la recuperación económica y de los pasos que seguirán los principales bancos centrales.

El actual presidente de la Fed, Jerome Powell, aseguró la semana pasada que el banco no tiene planeado reducir el estímulo, mientras que la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha dado un mensaje similar.

ymorales@eleconomista.com.mx

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