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Cofece manda señales de viraje en estrategia digital

Jana Palacios, comisionada presidenta de la Cofece. Foto EE: Hugo Salazar

 

La Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) planea dar a conocer en marzo o abril de 2021 su nueva Estrategia Digital, en la que la comisión “pondrá sobre la mesa lo que requiere en términos de herramientas de competencia económica y cómo tendría que verse el país en sus instituciones para poder afrontar estos problemas de la economía digital”, según su presidenta, Jana Palacios, quien presentó también a quien se ha encargado de coordinar las actividades de la recién creada Dirección de Mercados Digitales, Pedro Isaac Alcalá, que hasta 2019 era director ejecutivo de la comisión.

Durante su participación en una conferencia para estudiantes de la Universidad Iberoamericana, la comisionada presidenta de la Cofece hizo un repaso de las capacidades que tiene la comisión como autoridad en materia de competencia económica y de los distintos ejemplos dentro de los mercados digitales en los que pueden incidir. 

Palacios resumió las funciones de la Cofece en dos grandes actividades:

  • Aplicación de la ley o enforcement: la ley apunta ciertas conductas que son o que podrían ser anticompetitivas y le corresponde a las autoridades en competencia investigarlas y, en caso de detectar que las empresas se comportan de forma anticompetitiva, sancionarlas.
  • Abogacía: Promover la competencia en los mercados. La Cofece no elabora leyes ni regula el comportamiento de las autoridades, pero sí tiene la capacidad de llamar la atención acerca de acciones o temas que pueden dañar la competencia.

Conductas anticompetitivas

La comisionada presidenta enfocó su explicación en la función de aplicación de la ley y enlistó tres conductas anticompetitivas sobre las que la Cofece puede actuar:

1. Prácticas monopólicas absolutas o colusión: está prohibido que las empresas se pongan de acuerdo entre sí con el objeto o el efecto de fijar o manipular precios, restringir la oferta, dividirse mercados, manipular licitaciones o intercambiar información con cualquiera de dichos fines.

Se trata de la conducta más sancionada de la competencia económica y de acuerdo con Isaac Alcalá, en los mercados digitales, los algoritmos de compañías de tecnología son usados para llevarla a cabo. El coordinador de la Unidad de Mercados Digitales puso como ejemplo el caso de dos vendedores de carteles de películas que operaban dentro de la plataforma Amazon en Estados Unidos se pusieron de acuerdo para que los algoritmos con los cuales fijaban los precios de estos carteles estuvieran interrelacionados. Los algoritmos estaban programados para que si uno de los competidores subía el precio, el otro también lo hiciera así.            

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«Aquí lo interesante es que, para las autoridades de competencia, no queda claro si hay un acuerdo de voluntades (un acuerdo entre dos personas por iniciativa propia) o los algoritmos. En este caso en particular, los agentes económicos reconocieron que los algoritmos estaban programados para funcionar así, pero qué vamos a hacer el día en que los algoritmos se vayan ajustando de forma automática», dijo.

2. Prácticas monopólicas relativas o abuso de posición dominante: actos realizados por agentes económicos con poder sustancial (grandes empresas) que puedan desplazar indebidamente, impedir el acceso o establecer ventajas exclusivas a favor de terceros.

De acuerdo con el comisionado de la Cofece, Alejandro Faya, este tipo de conductas han sido muy complicadas de castigar. No obstante, en el contexto de la economía digital, en donde participan empresas muy importantes, como Amazon, Facebook y Google, que pueden incurrir en conductas que son sencillas de acometer gracias al uso de la tecnología y por eso Estados Unidos ya está iniciando procedimientos por prácticas de abuso de posición en estos mercados.

3. Fusiones o adquisiciones: cuando las transacciones de fusión o adquisición entre dos o más empresas sobrepasan cierto umbral, las autoridades de competencia deben vigilar estas concentraciones para que no generen concentraciones indebidas de mercado. 

Este es el terreno en el que más han avanzado las acciones de la Cofece. La comisionada Palacios recordó los ejemplos de las transacciones entre Walmart y Cornershop y entre ésta última y Uber. Mientras que la comisión rechazó autorizar la compra de Cornershop por parte de Walmart, debido a que la plataforma de entrega de abarrotes a domicilio tendría que dar servicio tanto a Walmart como a sus competidores; mientras que en el caso de Uber, la transacción fue autorizada debido a que no generaba problemas a la competencia.

Barreras a la competencia

Pero además de estas tres capacidades o ámbitos de acción de la Cofece, hay una cuarta herramienta sobre la que tanto la comisionada presidenta, como el comisionado Alejandro Faya y el encargado de la Unidad de Mercados Digitales hablaron poco. Se trata de las investigaciones de mercado por barreras a la competencia, que sólo existen en el artículo 94 de la Ley Federal de Competencia Económica mexicana y, de forma similar, en las regulaciones de unos cuantos países, como Grecia, Islandia, Reino Unido y Sudáfrica, entre otros.   

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No obstante, esta herramienta es ampliamente detallada por Alejandra Palacios en el artículo “Are market investigations a suitable tool for the analysis of digital markets?” (¿Son las investigaciones de mercado una herramienta adecuada para el análisis de los mercados digitales?), publicado en el más reciente número de la revista Concurrences del Institut de droit de la concurrence. 

La respuesta a la pregunta que formula en el título del artículo, según Palacios, es que “las investigaciones de mercado podrían ser efectivas para abordar los desafíos a la competencia que la era digital ha traído a las autoridades de competencia, aunque con algunos desafíos”.  

Los argumentos con los que Palacios respalda esta afirmación son cuatro: 

  1. Que las investigaciones por barreras a la competencia permiten intervenir en las etapas tempranas de los mercados digitales con el fin de establecer soluciones estructurales que promuevan los procesos competitivos.
  2. Que las investigaciones por barreras a la competencia permiten analizar prácticas que no están explícitamente asentadas en la Ley Federal de Competencia.
  3. Que permiten imponer soluciones estructurales como la imposición de diferentes modelos y protocolos de interoperabilidad de datos; la portabilidad de datos de una plataforma a otra; el establecimiento de códigos de conducta aplicables a jugadores con posición dominante.
  4. Que permiten determinar si un agente económico provee un servicio esencial y, si se considera necesario, regular su acceso.

En el remate de su artículo, casi a manera de grito de lucha, la comisionada Alejandra Palacios adelanta lo que pasará con la aplicación de las investigaciones por barreras a la competencia por parte de la comisión. 

“Corresponde a Cofece evaluar en detalle la aplicación del artículo 94 caso por caso. Nuestras acciones seguramente serán impugnadas por las partes investigadas en los tribunales. Pero los nuevos desafíos requieren nuevos métodos y nuevas soluciones que se mantengan al día”. 

Habrá que esperar a marzo o abril para verlo.

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